Teorías

Las teorías sobre el inicio de las migraciones y sus causas:

1) En la era Terciaria las aves existentes ya realizaban migraciones, ya que existían alternancias entre zonas favorables y desfavorables según la época del año.

2) El punto inicial de la migración se produce con las glaciaciones de la era Cuaternaria, por las grandes alteraciones climáticas de esa época.  Sólo algunos individuos en sus vagabundeos llegaron a regiones más favorables. Más tarde y coincidiendo con el retroceso de los hielos se extendieron de nuevo al norte, de donde se vieron forzadas a marcharse cada invierno.

Otro grupo de aves de regiones más sureñas a medida que los hielos retrocedían ocupaban las zonas vacías durante la primavera-verano, abandonándolas obligadas por el frío y hambre durante el invierno.


Los movimientos territoriales

Los movimientos de las aves suelen corresponder a dos tipos:

          1) Movimientos no periódicos debidos a una gran variedad de causas:

a) Movimientos de dispersión: Son desplazamientos que suelen realizar las jóvenes aves dejando el área de cría para buscar sus propios territorios.

b) Fugas e irrupciones: Son movimientos de carácter no periódicos, que ocurren imprevisiblemente, debido a condiciones desfavorables (olas de frío, lluvias torrenciales, sequías prolongadas, etc.).

c) Nomadismo: Son movimientos irregulares que provocan el desplazamiento, de toda la población, de un área a otra a causa de la impredecible disponibilidad de alimento.

d) Invasiones: Son desplazamientos no periódicos de una parte importante de la población que invade un territorio para alimentarse, provocado por escasez de alimentos en el propio. Suelen ser desplazamientos a distancias considerables.

e) Desplazamientos forzosos: Corresponden a movimientos debidos principalmente a fuertes vientos, destrucción de hábitat , etc.

f) Divagantes: Son provocados por especies que aparecen accidentalmente en una región situada fuera de su área de distribución real. Suelen depender de movimientos migratorios de largo recorrido, de las fechas de migración y de las condiciones meteorológicas.

2) Movimientos provocados por los cambios periódicos en la disponibilidad de alimentos, encontrando:

a) Irrupciones periódicas: Son provocadas por parte o el total de la población. Se abandona la zona normal de cría para invernar en otro lugar, motivadas por la disminución periódica (fluctuaciones cíclicas) en la abundancia de alimentos.

b) Movimientos locales: Son desplazamientos cortos que suelen ir unidos y relacionados a los de la migración de la mayoría de aves. Las aves van en busca de lugares donde la disponibilidad de alimento es mayor, ocurriendo por regla general después de la reproducción. Estos lugares no suelen ser aptos para la nidificación.

c) Movimientos migratorios: Son desplazamientos de toda o parte de la población para aprovecharse de la abundancia estacional de alimento para anidar. Se caracteriza por ser desplazamientos de importante envergadura y duración que por regla general llevaran a las aves a cientos o miles de kilómetros, pudiendo durar varios meses. La migración es voluntaria con una finalidad determinada. Es periódica en el tiempo, se repite todos los años y por las mismas épocas y es un viaje de ida y vuelta. La migración típica es la que consta de 4 fases: a) reproducción, b) migración posnupcial, c) fase de reposo y d) migración prenupcial.


Clasificación

1) Migradores de largo recorrido:

Corresponde a especies migradoras que viven en el hemisferio norte, con grandes cambios climáticos anuales, encontrando los veranos cálidos y con gran abundancia de alimento y los inviernos fríos y con escaso alimento.

Algunas de las pocas especies nidificantes en el hemisferio sur, son migradoras de largo recorrido como la golondrina de Hornos , cría en Uruguay y Argentina y se desplaza a sus cuarteles de invernada a Colombia, Venezuela y Guayanas.

Dentro de los migradores de largo recorrido se encuentran especies que migran durante la noche a gran altitud, descansando y alimentándose por el día (chorlos). Otras migradoras de día como las rapaces diurnas, aves planeadoras como las cigüeñas, flamencos, grullas, realizan paradas para alimentarse y descansar pero algunas especies no necesitan hacer escalas ya que pueden alimentarse en pleno vuelo como las golondrinas y vencejos

2) Migradores de corto recorrido:

Corresponden a especies que se desplazan de sus zonas de cría algo más hacia el norte buscando un clima parecido al que tuvieron en su época reproductiva. Por ejemplo el Churrinche que llega al sur de Brasil. También aquí hay migradores diurnos y nocturnos.

3) Migradores trasversales:

No realizan las típicas migraciones norte - sur  sur - norte. Ellas viajan este - oeste oeste - este. Algunos patos pasan del este Argentino a Uruguay y luego retornan.

4) Migradores altitudinales:

Suelen correspondes a especies que realizan desplazamientos desde las altas montañas a los valles.


Características de la migración

1) Altura del vuelo migratorio.

La altura de vuelo va a depender de varios factores, en primer lugar de las condiciones atmosféricas de cada día (con viento fuerte y en contra, las aves disminuyen la altura), la orografía del terreno, del tipo de migración empleado, de la hora del día (día y noche) y de la especie de que se trate.

Las aves planeadoras utilizan las corrientes térmicas que elevan a las aves hasta alturas de 4.000 m. Tiene gran economía de energía.

Otras aves utilizan el vuelo batido que proporciona un gran gasto energético, que a veces es combinado con planeos más o menos largos.

Así, se ha calculado por radar que el 50 % de las aves pasan por debajo de los 1.000 m., el 30 % entre los 1.000 y 2.000 m., el 15 % de 2.000 a 3.000 m. y el 5 % de 3.000 a 4.000 m., e incluso se han detectado aves a mayor altura.

Los migrantes nocturnos suelen volar a mayor altitud que los diurnos ya que deben evitar las grandes cadenas montañosas, con radar se comprobó que la gran mayoría vuelan a alturas entre los 600 y 1.600 m. pero se han detectado aves entre los 2.000 y 5.000 m. de altitud

2) Velocidad de crucero y recorrido:

El halcón peregrino (Falco peregrinus), alcanza en picada más de 200 km/h. pero su velocidad migratoria suele ser de 100 km/h.

La velocidad de crucero también dependen de dos variables fundamentalmente:

a) Especie: Aunque las velocidades más comunes se sitúan entre los 50 y 60 km/h. cada especie vuela a una velocidad determinada.

b) Viento reinante: Las velocidades de las aves aumentan o disminuyen según la dirección del viento.

La velocidad por regla general no es constante ya que la mayoría de las aves realizan largas paradas para alimentarse y descansar, a excepción de algunas pocas especies que se alimentan en vuelo.

Una gran parte de los migrantes, realizan el viaje migratorio en varias escalas, realizando recorridos diarios que suelen oscilan mucho, dependiendo en ocasiones de las dificultades que deben superar como masas de aguas o desiertos o si la migración es diurna o nocturna. También en este caso el recorrido depende de la especie y de las condiciones climáticas tanto favorables como desfavorables (vientos a favor de la dirección de la migración, días con lluvias torrenciales, etc.) Por regla general suelen situarse entre 50 y 200 km/día, aunque las aves más potentes y veloces pueden recorrer entre 200 y 400 km/día.

Las aves que migran durante la noche suelen recorrer distancias más largas, entre 400 y 500 km. e incluso en noches con viento favorable pueden llegar a recorrer hasta 800 km. En las aves que migran durante el día para salvar los obstáculos físicos del terreno, el recorrido es mucho mayor. En América para sobrevolar el Golfo de México algunas aves vuelan entre 1.800 y 3.000 km. caso del chorlito dorado que realiza trayectos de 3.000 km. sin escala a una velocidad media de 90 km/h.

3 Horario de la migración:

Depende si la migración se realiza durante las horas de sol o por la noche, así los migrantes diurnos, suelen migrar durante todo el día siendo al atardecer cuando descansan y se alimentan, otras menos numerosas prefieren migrar durante varias horas por la mañana y alimentarse por la tarde y descansar por la noche.

Las aves planeadoras al depender en muchas ocasiones de la formación de corrientes térmicas, suelen empezar la migración más tarde que las especies que no dependen de las térmicas. Estas corrientes que empiezan a formarse por la mañana con el calentamiento del aire por el sol, siendo en estos momentos muy débiles, a medida que avanza el día las columnas de aire caliente son más fuerte alcanzando gran altura, para debilitarse a medida que atardecer. Así pues aunque las aves migran durante todo el día, para el observador, las mejores horas suelen ser a primeras horas de la mañana y a últimas de la tarde, justo cuando las térmicas son más débiles y las aves vuelan a menor altura por tanto más visibles, ya que al mediodía las aves vuelan a alturas que las hacen invisibles. Las aves rapaces resultan invisibles a la altura entre los 700 y 900 m. Este hecho ha provocado el decir que la migración se interrumpe durante las horas centrales del día.

Los migrantes nocturnos suelen iniciar el viaje al atardecer, utilizando toda la noche para desplazarse, haciéndolo a mayor altura, posiblemente para evitar los obstáculos del terreno, durante el día descansan y se alimentan.

4) Dirección de vuelo:

Existen dos direcciones que adoptan las aves en sus movimientos migratorios.

a) Dirección Normativa:

Es la que sigue naturalmente la especie durante el transcurso de la migración:

b) Dirección táctica:

Es la que lleva el ave cuando debe evitar condiciones meteorológicas desfavorables o alguna barrera geográfica.


Las razones de las migraciones.

La migración es un fenómeno instintivo, donde se producen unos mecanismos neurofisiológicos adquiridos por un largo proceso de selección natural, que se transmiten hereditariamente. Estos mecanismos son estimulados por factores externos, principalmente por el fotoperíodo que provocan una estimulación de la glándula hipófisis que segrega unas hormonas (gonadotrofinas) que junto con otras actúan sobre el metabolismo de las grasas y el proceso de muda. Este proceso es determinado para cada especie en cada lugar geográfico.

Ello provoca que las aves consuman, previo a la migración, gran cantidad de alimento en poco tiempo. Almacenándolo  en forma de grasa bajo la piel y alrededor del intestino, llegando a duplicar el peso corporal en algunas aves. La grasa que es consumida en los largos desplazamientos por los músculos voladores, es reemplazada rápidamente en las paradas intermedias que realizan durante el trayecto. Se ha comprobado una relación entre el acumuló de grasa y la envergadura de la migración. Así las aves sedentarias acumulan entre un 10 - 20 % de su peso total, las aves migradoras de cortos recorridos acumulan un 20 -30 % y las grandes migradoras acumulan 50 - 60 % de grasa de su peso total.

Los desplazamientos de las aves de sus áreas de cría a las de invernada, está motivada por la escasez de alimento de forma drástica o pausada, unido en la mayoría de ocasiones a una disminución de las temperaturas, hecho que provoca la desaparición de insectos y pequeños invertebrados por el frío, así como la desaparición de semillas, granos y plantas por las nieves, que las ocultan.

Algunas aves insectívoras como las Golondrinas cuando la temperatura en las zonas de invernada alcanza los 15º C empiezan la migración prenupcial, debido más que nada, a la relación existente entre el aumento de temperatura y la aparición de insectos, alimento de estas aves.

La producción de alimento varia a lo largo del año, con abundancias en unas épocas y escasez en otras, pero siempre son complementarias entre las áreas de cría y las de invernada. Las aves complementan los viajes entre las dos áreas para tener un aprovechamiento óptimo de los recursos alimenticios.

Existen especies que permanecen en el área de cría hasta que un cambio brusco de temperatura o la aparición de fuerte lluvias desencadenan repentinamente el viaje. De igual forma otras aves empiezan el viaje mucho antes que el alimento escasea.


Mecanismos de orientación.

Existen especies en que la orientación del rumbo es innato, es el caso de aves parásitas que ponen huevos en nido ajeno y comienzan la migración. Luego sus pichones deben migrar sin adultos que los guíen.

Sin embargo en aves con vida larga, los adultos que ya han realizado varios viajes enseñan a los más jóvenes. Se nota que los jóvenes del año tienen gran dependencia migratoria de los padres.

Dependiendo del modelo de migración las aves suelen orientarse por distintos elementos, así los migrantes diurnos suelen orientarse en principio por las referencias físicas del terreno que quedan gravadas en sus cerebros, y por la posición del sol. Mientras los migrantes nocturnos suelen orientarse por la posición de la luna y las estrellas.

Kramer realizó experimentos con migrantes diurnos. Colocó un ave en una jaula en el centro de una habitación circular de paredes uniformes, con un conjunto cíclico de ventanas por donde se podía ver el cielo. Observo la direccionalidad preferente que adoptaba el ave, demostrando que el predominio era el sudoeste en otoño y nordeste en primavera. Dedujo que estas aves se orientaban por la posición del sol. Posteriormente aplicó espejos en las ventanas desviando la luz del sol con un cierto ángulo, la consecuencia fue que el ave desvió la dirección aproximadamente igual que el ángulo de los espejos. Las aves seguían esta direccionalidad durante todas las horas del día. Kramer demostró que el ave para encontrar el rumbo precisaba conocer la posición del sol y la hora del día, ya que el sol cambia de posición a medida que avanza el día.

Sauer en el Planetario de Bremen, experimento con migrantes nocturnos, el experimento consistió en encerrar durante la época de migración posnupcial a varios ejemplares de currucas (Silvia sp.) en una bóveda de cristal, donde coloco distintos cielos artificiales. Así se colocaron sucesivamente los cielos de Alemania, Checoslovaquia, Hungría, Rumania y Turquía , luego el de Chipre, instante en el que las currucas cambiaron el rumbo hacia el sur para seguir el Valle del Nilo, demostrando que las aves se guiaban de las estrellas para llegar a los países árabes. Pero el experimento fue más halla, a una nueva curruca le mostraron el cielo del lago Balkhash, en Asia antes que el de Chipre, la reacción de la curruca fue inmediata: cambio el rumbo hacia el este, para cambiar a rumbo sur, tan pronto como volvió a visualizar la bóveda celeste de Chipre. Sauer demostró que las aves se orientaban por las estrellas y la luna.

J. Reille puso de manifiesto la existencia de una sensibilidad a los campos magnéticos en la paloma mensajera. Un experimento con esta ave demostró que las palomas que se les había aplicado un imán en la cabeza tuvieron mayor dificultad en encontrar el palomar que las que no lo llevaban. Con tiempo soleado, las palomas con imán o sin él no tuvieron problemas para regresar ya que se orientaban por el sol, pero con cielos nublados, las palomas que no tenían imán llegaban sin ningún problema al paloma, mientras que las aves con el imán en la cabeza muchas les era imposible encontrarlo, así se concluyo que las palomas mensajeras en días nublados se orientan por los campos magnéticos de la Tierra. Llegando a su palomar se orientan reconociendo el paisaje.

W. Wiltschoko demostró con el Petirrojo europeo, migrador nocturno, que colocándolo en una jaula octogonal las aves se orientaban sin otra referencia que el campo magnético (se hicieron experimentos con campos magnéticos artificiales).

Con otros experimentos con golondrinas comunes (Hirundo rustica), llegaron a la conclusión que estas aves interpretan la posición del sol y las estrellas, calculando la hora del día; es capaz de detectar frentes nubosos y tormentas que se aproximan cambiando el rumbo; es capaz de recibir vibraciones sonoras ultracortas características de cada zona del planeta; calculan con mucha exactitud su posición dentro del campo magnético de la Tierra, por último es capaz de visualizar las tramas que varían según la hora del día que forman la luz solar al entrar en contacto con la atmósfera.

De todas maneras se conocen que existen varias formas de orientación para conseguir un rumbo correcto en el difícil viaje migratorio que repiten año tras año.


Como migran.

Depende de la especie, pero en general las aves adoptan dos formas:

  1. Migración en grupo.
  2. Migración en solitario.

Las especies que no dependen demasiado de la formación de corrientes térmicas suelen migrar en solitario, ya que pueden sobrevolar amplias zonas de agua sin demasiada dificultad.

Otras aves suelen ir en grupos, que van formándose debido a las concentraciones producidas por las masas de agua y por la utilización de las corrientes térmicas. Algunas especies más sociables pueden migrar en grandes grupos.

Existen especies que migran de día y al caer la noche continúan con su viaje.


 Estrategias de vuelo.

Las especies de aves, en sus movimientos están condicionadas por el peso, tamaño y potencia para utilizar una u otra estrategia de vuelo.

Así las aves grandes, principalmente terrestres, suelen utilizar el planeo térmico para trasladarse.

Las aves marinas utilizan el llamado planeo dinámico, que consiste en ganar altura contra el viento y cuando no pueden ascender más, giran y empiezan a planear con el viento a favor, en este proceso van perdiendo altura llegando a un punto que vuelven a iniciar el proceso.

Hay casos que la estrategia utilizada no es única como el caso del águila pescadora. Utiliza el vuelo activo y aprovecha los vientos marinos para desplazarse sobre las superficies de agua. Cuando vuela sobre la tierra emplea el vuelo de planeo y las corrientes térmicas.

Aves como los aguiluchos, debido a su gran superficie alar, son capaces de trasladarse con un mínimo gasto energético, por zonas donde las corrientes térmicas son muy débiles, observándose a primeras y últimas horas del día, incluso bien entrada la noche.

Las aves generalmente de pequeño tamaño, al no estar especialmente adaptadas para el planeo utilizan el vuelo activo como impulso complementario a los breves periodos en que no baten las alas.

Otras aves de mayor tamaño y bastante pesadas como las anátidas, utilizan para sus desplazamientos el aleteo continuo (vuelo activo), siendo este el que produce mayor gasto energético.

 

A parte de las técnicas de vuelo que cada especie adopta, también influye en la migración las formaciones que utilizan las aves sociables al desplazarse, así encontramos especies que vuelan en bandadas de forma desordenada, caso de aves de pequeño tamaño como jilgueros (Carduelis carduelis) y  palomas torcazas (Columba spp), alcanzando concentraciones de miles de ejemplares.

Aves de mayor tamaño presentan una formación ordenada, colocándose cada ave al mismo nivel que las otras, pero detrás y un poco al lado de la que le precede formando una especie de "V" invertida, con esta estrategia las aves evitan los remolinos de aire que deja en pos de si la compañera anterior y al mismo tiempo consiguen una buena visibilidad (cuevillos).

También es frecuente encontrar bandadas mixtas de varias especies, principalmente se da en los Passeriformes.


Algunos records.

Altura: hasta 9.000 m. ( Anser sp).

Velocidad: hasta 100 km./h.

Distancias diarias: hasta 3.000 km.                                                                                                

Distancia total: 12.600 km.


Rutas migratorias.


VISITANTES DE VERANO
 NO NIDIFICANTES

Aves que se reproducen en el verano nórdico (hasta el polo  norte) y viajan a Uruguay para pasar el invierno del norte (Chorlo dorado, 12.000 Km.).

VISITANTES DE VERANO
NIDIFICANTES
 
Anidan durante el verano en Uruguay luego en otoño emigran  hacia el norte (zona tropical). Por ejemplo el Churrinche.
VISITANTES INVERNALES
 
Vienen desde el sur (Antártida), donde anidan, a pasar en Uruguay el invierno (Albatros viajera).
FORMAS ESPECIALES
 
El caso del Pato picazo que migra transversalmente desde Entre Ríos, donde se reproduce y los bañados del este del Uruguay.


 



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