CORACIIFORMES



Tres especies para Uruguay:

 

Megaceryle (Ceryle) torquata torquata - Martín pescador grande

Chloroceryle amazona amazona - Martín pescador mediano

Chloroceryle americana mathewsii - Martín pescador chico



  



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Los coraciiformes son aves de tamaño pequeño a grande, con plumajes generalmente coloridos.
Sus picos son alargados, con gran diversidad de formas, algunos muy llamativos.
Las patas se encuentran reducidas y presentan tres dedos dirigidos hacia adelante y uno hacia atrás, con el segundo y el tercero parcialmente soldados.
Sus alas son tanto cortas y redondeadas como largas y puntiagudas.
Viven en todos los continentes, salvo en la Antártida y la mayor parte de las especies se encuentra en el Viejo Mundo.
El plumaje de los Coraciiformes es lustroso de colores vivos y contrastantes.
En los matines pescadores agrupados dentro de la familia de los alcedínidos, el plumaje se encuentra recubierto por una sustancia aceitosa para evitar mojar sus plumas en cada zambullida.
Todas las especies del orden pueden realizar vuelos rápidos, ondulantes o acrobáticos.
Un rasgo compartido en el grupo es la disposición de los dedos de sus patas: tres se dirigen hacia adelante y uno hacia atrás, en los cuales las bases del segundo y del tercero están soldadas.
El tercer y cuarto dedo (o más raramente los tres delanteros) se encuentran fusionados en su base.
Esta característica les permite aumentar la superficie de apoyo para lograr un mejor agarre sobre los troncos y sobre las ramas y otras perchas donde suelen posarse.
Otras características comunes se encuentran en la estructura de los huesos del paladar, en la ausencia de un músculo de las patas y en el patrón de espaciamiento de sus plumas.
En la mayoría de las especies no existen diferencias entre machos y hembras, con excepción de los cálaos y algunos martines pescadores.
El coraciforme más pequeño es el tody de Puerto Rico (Todusmexicanus) que mide 11 centímetros de largo y pesa hasta 6,5 gramos.
Los más grandes están representados por algunos cálaos como el cálao abisinio (Bucorvus abyssinicus), que alcanza los 80 centímetros de largo y llega a pesar hasta 3 kilos.
Si bien los martines pescadores son los coraciformes más conocidos, el orden agrupa a una gran variedad de otras formas como por ejemplo a los cálaos y abejarucos.
La mayor parte de las especies viven en los árboles, mientras que un grupo reducido pasa gran parte de su tiempo sobre el suelo.
En general consumen una amplia variedad de alimentos pero algunas se han especializado en la captura de determinadas presas, las cuales consiguen tanto en el agua, en el aire, como en los árboles y en el suelo.
Los abejarucos se alimentan de insectos voladores, principalmente abejas.
Los capturan en vuelo, luego de ser pinzados con gran habilidad con el pico.
Para poder tragarlos o para alimentar a sus pichones, los golpean contra una superficie dura para extraerles el aguijón y el veneno.
Los cálaos forestales utilizan su largo pico para obtener frutos de los árboles.
Suelen reunirse en grandes bandadas para buscar alimentos.
Los cálaos terrestres son carnívoros y consumen desde artrópodos hasta pequeños vertebrados a los cuales matan golpeándolos con el pico.
Los martines pescadores se zambullen enderezando todo su cuerpo y con los ojos cerrados.
Luego de la captura de sus presas regresan a la rama desde la cual partieron, donde las tragan de un bocado.
Cuando en la zona de pesca no existen perchas adecuadas, los martines pescadores se suspenden en el aire, mediante un aleteo vigoroso, para acechar a sus presas.
Durante la etapa reproductiva forman parejas, grupos cooperativos o incluso grandes colonias.
Elaboran sus nidos con escasos materiales vegetales con los que recubren cavidades situadas en las rocas, en los árboles, en el suelo o incluso en edificaciones humanas.
Algunas especies de martines pescadores pueden excavar sus nidos en termiteros o en troncos de madera blanda al igual que el cálao, que presenta un comportamiento único entre las aves ya que el macho sella parcialmente el agujero del nido con la hembra en su interior.
Ambos miembros de la pareja cuidan y defienden a sus crías.
Los nidos de muchos coraciformes son conocidos por su mal olor, producto de la acumulación de heces y por los restos de comida que se descomponen.
Sus huevos son generalmente de color blanco brillante, aunque en las abubillas, de la familia de los upúpidos, pueden presentar un tinte azulado o verdoso.
Habitan en todos los continentes, salvo en la Antártida, aunque gran parte de las especies se encuentran en el Viejo Mundo.
Las familias de martines pescadores se distribuye por todas las regiones del planeta, salvo en las zonas polares, en general asociados a cuerpos de agua.
Sin embargo el resto de las familias tiene una distribución restringida, como los momótidos (exclusivos de las regiones tropicales de América) o los tódidos (endémicos de las Antillas Mayores).
Gran parte de los merópidos o comedores de abejas y de los corácidos o carracas, son habitantes de las regiones cálidas de África.
Las abubillas y los cálaos (que representan a la familia de los bucerótidos) también se encuentran en África y en gran parte de Asia, aunque una especie de abubilla también ha poblado vastas regiones de Europa.
El registro fósil del orden muestra distribuciones para cada familia muy diferentes de las actuales.
Los coraciformes se habrían originado en Europa y en América del Norte a comienzos del Cenozoico, hace aproximadamente 60 millones de años.
Las crías nacen con el extremo de la mandíbula más corta que el maxilar.
Este grupo tiene una dieta conformada por una amplia variedad de pequeños animales y de frutas.
Muchas especies se han especializado y obtienen sus alimentos haciendo clavados en el agua o en pleno vuelo, aunque la mayor parte de los representantes del orden consigue sus alimentos entre los árboles.
La técnica común de captura que utilizan consiste en ataques iniciados en una percha y concluyen en el agua, el aire o en el suelo.
Además de esta estrategia mayoritaria, algunas especies obtienen sus alimentos mientras caminan o corren sobre el suelo.
Los coraciformes tienen dietas muy variadas, aunque algunos se han especializado en consumir determinado tipo de alimentos.
En general, son conocidos por la caza y el consumo de peces, particularidad característica de los alcedínidos.
Esta familia presenta picos largos y ganchudos para atrapar a los peces, lo cual consiguen luego de lanzarse en picado desde una percha.
Si no encuentran un posadero adecuado, pueden suspenderse en el aire mediante un vigoroso aleteo, manteniendo su cabeza quieta y atenta a los movimientos bajo el agua.
Para zambullirse, disponen sus alas plegadas junto al cuerpo y de esta manera, reducen su resistencia al rozamiento.
Pueden sumergirse completamente o incluso nadar hasta el fondo de los pequeños cuerpos de agua.
Una vez que han capturado al pez, realizan una maniobra con sus alas para girar y emerger rápidamente hacia la superficie, desde donde vuelven a la percha de la cual partieron.
Durante su inmersión, llevan los ojos cerrados, lo cual da una idea de la precisión de su lanzamiento.
No siempre se zambullen, ya que a veces pueden atrapar fádlmente los peces que nadan cerca de la superficie.
Esto ocurre, sobre todo, si en el área no existen perchas disponibles: entonces acechan a sus presas suspendidos sobre la superficie del agua aleteando vigorosamente.
También capturan crustáceos, moluscos, artrópodos y pequeños anfibios y reptiles.
Si las encuentran disponibles, algunas especies pueden incluso comer crías de pequeñas aves y mamíferos.
Por ejemplo, han sido registrados ejemplares del alción colirrojo (Todiramphus pyrrhopygius) destruyendo nidos de barro de la golondrina ariel (Petrochelidon ariel) para atrapar a sus polluelos.
Las especies que viven entre los árboles se alimentan especialmente de insectos.
Cuando sus presas son vertebrados, suelen golpearlas contra superficies duras para romper sus huesos o espinas protectoras antes de tragarlas.
El resto de las familias de los coraciformes también consumen una amplia variedad de alimentos.
Los momotos se alimentan de frutas y de presas pequeñas como insectos y lagartijas, que capturan en los ambientes abiertos de las selvas, bosques y matorrales donde viven.
El momoto canelo mayor (Baryphthengus marui) busca los frutos de palmas y helkonias.
Además de capturar insectos. arañas, ranas y pequeñas lagartijas como muchos otros coraciformes. también atrapa peces y cangrejos, como en las especies de la familia del martin pescador.
Suele asociarse a las hormigas guerreras del género Eaton. atento al movimiento de los pequeños animales que huven tras el avance de sus columnas.
Los tódidos se alimentan de invertebrados, principalmente de insectos y de pequeñas lagartijas.
Las carracas terrestres cazan reptiles y grandes insectos.
La familia de los fenicúlídos o abubillas arbóreas y la de los upúpidos, representada por las abubillas, son insectívoras, lo cual se refleja en sus largos y afilados picos.
Estas últimas buscan larvas y ejemplares adultos de insectos que encuentran principalmente en el suelo o asociados al estiércol.
Los merópidos, los abejarucos, se han especializado en comer insectos voladores.
En especial, consumen hormigas, avispas y abejas, aunque prefieren las abejas melíferas.
Las atrapan en vuelo tras lanzarse velozmente desde una percha.
Antes de tragarlos les arrancan el aguijón y eliminan el veneno luego de golpearlos enérgicamente contra una roca, una rama o cualquier superficie dura.